El ejercicio que se presenta es una simplificación de esta técnica. Pero no por ser más sencillo es menos poderoso. El objetivo final, activar el campo energético que rodea nuestro cuerpo físico, se mantiene. Este campo energético es el aura. Tiene una forma ovalada, rodea nuestro cuerpo y va cambiando de color según nuestros pensamientos, sentimientos y emociones. Originalmente, posee todos los colores del arco iris (roja, naranja, amarillo, verde, azul, violeta, índigo y blanco), a los que se suman tres colores más: dorado, bronce y plateado. Cada color se debe a ciertas emociones y sensaciones. El más puro de todos ellos es el blanco, y es el color que predomina en un aura sana, plena, en armonía con el Ser interior de la persona y la Energía Cósmica superior.
Ejercicio de Meditación:
1) Asumimos la postura corporal y el mudra elegidos.
2) Cerramos los ojos. Nos concentramos en nuestra respiración, sin modificarla aún.
3) Reducimos nuestro ritmo respiratorio, tanto como nos sea posible.
4) Visualizamos nuestra Merkaba, nuestra estrella tetraédrica, en el centro de nuestro pecho.
5) Imaginamos que nuestra estrella empieza a girar, lentamente. Inhalamos, y visualizamos el aire que ingresa a nuestro cuerpo, viaja hasta nuestro pecho e ingresa a la estrella; al hacerlo, aumenta un poco la velocidad con que gira nuestra Merkaba.
6) Continuamos respirando, visualizando cómo nuestra Merkaba gira a una velocidad cada vez más mayor.
7) Cuando la Merkaba viaja a una velocidad tan rápida que sus bordes ya no son nítidos y vemos sólo una estela circular, imaginamos que la estrella empieza a crecer, lentamente.
8) Visualizamos que la estrella continúa creciendo hasta exceder nuestro cuerpo; ya no es una estrella dentro de nuestro pecho, sino que nosotros estamos dentro de la estrella.
9) Nuestro Merkaba continúa girando a una velocidad prodigiosa. Visualizamos que del centro de nuestro pecho se enciende una pequeña luz.
10) Con cada inhalación, la luz va creciendo, expandiéndose en todas direcciones, lentamente, hasta cubrir completamente nuestra Merkaba.
11) Exhalamos, y al hacerlo, la velocidad con que gira nuestra Merkaba va disminuyendo, muy lentamente, pero la luz blanca que la cubre no pierde intensidad ni tamaño.
12) Continuamos respirando hasta que nuestra Merkaba se ha detenido. Llevamos nuestra atención a la luz que nos cubre.
13) Exhalamos, y al hacerlo, nuestra Merkaba va reduciéndose lentamente, hasta regresar a su lugar original en el centro de nuestro pecho.
14) Llevamos nuestra atención a la respiración. Recuperamos lentamente su ritmo normal.
Que maravilla esta meditación!!!! excelente!!!!! me la llevó!!!! porque tengo la tarea de trabajar con la energía cósmica universal!!!!!!! Un abracito de luz mi amada amiguita!!!!
Qué alegría el que sea de tu servicio, Elfita :)) Iré posteando más sobre meditaciones y cómo conectar con la energía universal! Abracitos cósmico-achocolatados, Comandante!!